Informe de Riesgos Hidroclimáticos
Tercer trimestre 2025-2026
1. Ideas claves
Trimestre de transición: reservas altas pero cambio de tendencia climática hacia el calor y la sequía
El tercer trimestre del año hidrológico 2025-2026 (abril-junio) combina una reserva hídrica peninsular todavía elevada (43.955 hm³, el 78,43 % de la capacidad total) con un giro climático hacia temperaturas altas y precipitaciones escasas que empieza a frenar la recuperación registrada durante el invierno.
Abril de 2026, el más cálido de la serie histórica y uno de los más secos
Abril registró una temperatura media de 15,1 ºC en la España peninsular, 3,2 ºC por encima de la media de referencia (1990-2020) y el valor más alto desde 1961, mientras que las precipitaciones (36,8 mm) apenas alcanzaron el 58 % del valor normal, el décimo abril más seco de la serie.
Junio, marcado por una ola de calor histórica
Los días 22 y 23 de junio fueron los más cálidos del mes en España desde, al menos, 1950, con una anomalía media peninsular de +7,1 ºC y temperaturas de hasta 40-44 ºC en el valle del Guadalquivir, consolidando el calor extremo como principal riesgo climático urbano del trimestre.
La reserva hidráulica peninsular se mantiene por encima de la media histórica
Con 43.955 hm³ embalsados, la reserva supera en un 21 % la media de los últimos 5 años y en un 17,8 % la de los últimos 10 años, y mejora un 5,3 % respecto al mismo período de 2025, aunque persisten demarcaciones por debajo del resto, como el Segura (58,5 %), el Júcar (64,2 %) o Galicia Costa (69,3 %).
Mejora generalizada de los escenarios de escasez, con Mancha Occidental como excepción
De las 222 Unidades Territoriales de Escasez, 193 están en normalidad y solo 1 —Mancha Occidental, en el Guadiana— permanece en emergencia, frente a las 5 UTE en emergencia y 1,3 millones de habitantes afectados en mayo de 2025; la población afectada actual se limita a 477.472 habitantes.
Ninguna unidad territorial en sequía prolongada, mejora respecto a 2025
En mayo de 2026 no se registra ninguna Unidad Territorial de Sequía en situación de sequía prolongada, frente a la que persistía en el mismo mes de 2025, gracias al efecto acumulado de las lluvias del invierno y el inicio de la primavera.
No obstante, la mejora general convive con focos claros de vulnerabilidad estructural:
-
- Mancha Occidental (Guadiana), en emergencia desde marzo de 2020, sin resolución pese a la activación de pozos de sequía.
- Comarca de Antequera (Alameda, Humilladero, Fuente de Piedra y Mollina), con cortes de suministro por sobreexplotación de acuíferos.
- Concellos de Ourense (Esgos, Xermade y Pastoriza), con campañas de uso racional del agua por la falta de lluvias y el calor de abril.
- Islas Baleares, con reservas en descenso y elevada dependencia de recursos limitados.
Islas Baleares: el único territorio con tendencia claramente negativa
Las reservas descienden del 54 % al 50 % entre marzo y abril, con caídas en las tres islas —Mallorca (54 %→50 %), Menorca (48 %→43 %) e Ibiza (58 %→55 %)—; la situación (50 %) ya es inferior a la de hace un año (53 %), y para mayo se prevé un nuevo descenso, con el paso de la UD Migjorn a prealerta.
Sin cortes generalizados de suministro, pero persisten zonas tensionadas
No se detectan incidencias graves a gran escala en los sistemas de abastecimiento urbano de la España peninsular ni de Baleares, aunque el análisis territorializado identifica tensión estructural en Málaga, el interior del Guadiana y las Islas Baleares, por la limitada disponibilidad de recursos, la dependencia de acuíferos y los picos estacionales de demanda turística y agrícola.
La mejora hídrica es coyuntural, no estructural
La recuperación de embalses y acuíferos responde al carácter húmedo del invierno y no resuelve los problemas estructurales de gestión del agua, especialmente en los territorios con déficit histórico o sobreexplotación, cuya situación puede revertirse rápidamente si se confirma un verano cálido y seco.
Las olas de calor se consolidan como el principal riesgo climático urbano
El impacto sanitario fue significativo, con mortalidad atribuible al calor en Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Cataluña y la Comunitat Valenciana, sobre todo en mayores de 65 años, mientras que el aumento del consumo doméstico y de riego durante las olas de calor tensiona las infraestructuras de abastecimiento y distribución.
2. Análisis de la situación climática y previsiones
La situación climática del tercer trimestre del año hidrológico se resume en un periodo de temperaturas por encima de la media sobre todo durante el mes de junio y de precipitaciones escasas.
De acuerdo con los datos de la AEMET, abril ha tenido un carácter extremadamente cálido, en la España peninsular con una temperatura media de 15,1 ºC, sobrepasando en 3,2 ºC la temperatura media de un mes de abril para el período de referencia (1990-2020). Se trata del mes de abril más cálido desde el comienzo de la serie en 1961. Las temperaturas medias han estado por encima de sus valores normales a lo largo de casi todo el mes. Las temperaturas más altas registradas en estaciones principales son los 32,9 °C alcanzados en Tenerife Sur/aeropuerto, los 32,8 °C medidos en Santander/aeropuerto, los 32,4°C de Sevilla/aeropuerto y los 32,0 °C registrados en Ourense.
Mayo registró temperaturas en torno a los valores normales, con una media mensual de 0.5 ºC superior al promedio del período 1991-2020. La temperatura media fue de 16,1 ºC. La temperatura tuvo carácter normal en casi todo el centro del territorio peninsular, aunque fueron muy cálidas en la costa mediterránea y zonas del extremo noroeste península. En Baleares las temperaturas fueron cálidas y en Canarias tuvieron un carácter variable.
Durante el mes de junio se registró una histórica ola de calor en la mayor parte del territorio. Los días 22 y 23 de junio fueron los más cálidos de este mes en España desde, al menos, 1950, con una anomalía media peninsular de +7.1 °C. Durante esta ola de calor, tres días se han situado entre los diez más cálidos de la serie histórica del mes de junio en el promedio peninsular.
El tercer trimestre del año hidrológico estuvo marcado por temperaturas en general cálidas y muy cálidas, a excepción de mayo que mostró un carácter normal.
La tendencia que se ha venido mostrando con referencia al aumento de temperatura, se ve reflejada en las anomalías de temperatura para el hemisferio norte durante los últimos 20 años, con respecto a la serie 1901-2000. Los datos correspondientes a abril, mayo y junio de 2006 a 2026, muestra un claro aumento en la anomalía de temperatura para esos meses a lo largo del período de la seria estudiada. Sin embargo, también cabe destacar la variabilidad de temperatura para estos meses sobre todo en el año 2026 donde la anomalía con respecto a la serie histórica es visiblemente inferior comparativamente a otros trimestres de años anteriores.
En cuanto a las precipitaciones, el tercer trimestre del año hidrológico ha empezado con precipitaciones por debajo de lo normal, con un carácter muy seco en el territorio peninsular durante el mes de abril. Los datos de la AEMET muestran un total de 36,8 mm acumulados durante el mes, representando un 58% del promedio normal (1991-2020). Se trató del décimo mes de abril más seco de la serie histórica. Las precipitaciones quedaron por debajo de los valores normales, con carácter muy seco, en Galicia, la cornisa cantábrica, Castellón, Cataluña, oeste de Andalucía y suroeste de Extremadura.
El mes de mayo también tuvo carácter seco en cuanto a precipitaciones, con una cifra de 48,3 mm en la península. Esto representa el 85% del valor normal del mes para el período de referencia. Mayo en su conjunto presentó un carácter entre normal y seco en gran parte del territorio.
Hasta la fecha las precipitaciones durante el mes de junio en el territorio afectaron principalmente al cuadrante noroccidental donde los valores más elevados alcanzaron los 30mm. El resto de la península registró precipitaciones escasas o nulas.
Figura 1 Predicción estacional septiembre a noviembre de 2025 (AEMET).

De acuerdo con los datos de la AEMET, las variables climáticas reflejan cambios bruscos en cuanto a temperaturas y precipitaciones en el territorio. Con un abril y junio con temperaturas cálidas con respecto a los valores normales, y precipitaciones que escasean en general y con distribución variable, acentuado los efectos del cambio climático:
- Temperaturas medias en general altas, resultando en meses cálidos y muy cálidos, a excepción del mes de mayo que presentó temperaturas con valores normales en parte del territorio peninsular.
- Precipitaciones escasas marcando el carácter seco del tercer trimestre del año hidrológico, sobre todo en la parte sur del territorio.
En general las tendencias climáticas descritas anteriormente la primavera de 2026 se ha mostrado como la segunda más cálida de la seria histórica. Fue el abril más cálido la serie y si bien mayo empezó con carácter frío, los episodios de calor durante la segunda mitad del mes resultaron en un mes de mayo muy cálido. En cuanto a las precipitaciones en general el 2026 presentó un carácter más seco que el mismo período de 2025.
En cuanto a las predicciones para los meses de junio a agosto de 2026, la AEMET indica que hay una mayor probabilidad que la temperatura media se encuentre en el tercil más cálido sobre todo en el norte de España y en las Islas Baleares. El centro sur muestra una probabilidad del 50% de estar en el tercil más cálido en cuanto a temperaturas. En cuanto a las precipitaciones, el noroeste y suroeste muestran terciles climatológicos, mientras que el centro y sobre todo el este de la península muestra una probabilidad del 50% de estar en el tercil húmedo.
Figura 2 Predicción estacional de junio a agosto de 2026 (AEMET)

Además de estas previsiones, es de gran interés las que lleva a cabo el programa Copernicus de la Comisión Europea, a través de su plataforma Centro Europeo de Previsiones Climáticas a Medio Plazo (ECMWF por sus siglas en inglés), que utiliza e implementa los modelos del Servicio de Cambio Climático (C3S) y el Servicio de Monitoreo Atmosférico.
Así, el pronóstico realizado por el ECMWF, para el trimestre de julio-agosto-septiembre concluye que existe una probabilidad alta (por encima del 60% y 70%) de que el trimestre sea más cálido de lo normal en prácticamente toda España, sobre todo en el centro y norte de la península. Se trata de una probabilidad muy elevada que se acentúa en todo el continente europeo.

En cuanto las precipitaciones, el ECMWF concluye que España se encontrará en el tercil húmedo para casi todo su territorio, con una probabilidad de entre 40-50%, a excepción del noroeste. El sur de Europa muestra esa misma tendencia, mientras que el norte muestra un carácter seco.

3. Recursos disponibles
De acuerdo con el último boletín hidrológico consultado disponible, perteneciente a las fechas del 22 de junio al 29 de junio de 2026, los recursos totales embalsados ascienden a 43.955 hm3 de una capacidad total de 56.041 hm3, lo que corresponde a un 78,43% del total. El año anterior el total embalsado en esta misma fecha ascendió a 40.869 hm3, aproximadamente un 7% menos que en 2025. La vertiente atlántica representa hasta el 22 de junio de 2026 el 79,4 % del total de agua embalsada, mientras que la vertiente mediterránea asciende a un 75,5%.
Figura 3 Recursos hídricos disponibles en las demarcaciones hidrográficas de España. Boletín hidrológico y de los planes hidrológicos, MITECO, hasta 30 de junio de 2026

La evolución de la reserva hidráulica peninsular muestra cierta estabilidad para el tercer trimestre del año hidrológico 2025-2026, comparativamente al segundo trimestre del mismo año. De acuerdo con los últimos datos disponibles, correspondientes con el Boletín Hidrológico 26, la reserva hidráulica ha superado en 21% la media de los últimos 5 años y un 17.8% de la media de los últimos 10 años, lo que supone un volumen total acumulado de 43.955 hm3. Comparativamente al año hidrológico 2024-2025 para el mismo período, el año hidrológico actual también muestra una mejora de un 5,3%.
El tercer trimestre de los años hidrológicos anteriores, 2024-2025 y 2023-2024 reflejan períodos de menor disponibilidad de recursos hídricos, que comparativamente para el mismo período del año hidrológico 2025-2026 (Boletín 26), mostraban un 74,4% y un 64,3% del total de la reserva peninsular respectivamente.
A nivel de demarcación hidrográfica destacan aquellas que han acumulado un porcentaje significativo de su capacidad hasta la fecha, como las Cuencas Internas de Cataluña con un 91,3%, las Cuencas Internas del País Vasco con un 85,7%, el Cantábrico Occidental con un 83,7%, Guadalete-Barbate con 84,7% o el Duero con 83%. Por otro lado, se encuentran las demarcaciones con menor acumulación de reservas de recursos hídricos disponibles, pero aun así mejorando significativamente con respecto a períodos anteriores, entre las que destacan la del Segura, con un 58,5%, el Júcar con 64,2% y Galicia Costa con 69,3%.
Comparativamente durante las mismas fechas de junio de 2025 y 2026, las demarcaciones de la península muestran una mejora en cuanto los recursos disponibles. Durante junio de 2025, algunas de las cuencas más importantes tan solo superaban el 50% de recursos disponibles mientras que, durante ese mismo período en 2026, superan el 70% y 80% y alguna supera el 90% de su capacidad total (Figura 7).
Figura 4 Evolución de los recursos disponibles a 13 de enero de 2025 y de 2026 en demarcaciones hidrográficas de la península ibérica. Boletín Hidrológico Nacional. MITERD.

Considerando el porcentaje de la reserva hídrica de los últimos 5 años, se observa que una gran parte las demarcaciones han superado la media acumulada destacando la cuenca del Guadalete-Barbate con un 49,8% más, el Guadalquivir con un 45% de acumulación más que la media, o el Guadiana con un 39,2% más. Las cuencas que se han quedado por debajo de esa media son Cantábrico Oriental y Galicia Costa.
La situación particular de las principales demarcaciones que actualmente se encuentran en situación de emergencia se resumen a continuación:
- La cuenca del Guadiana, a la fecha del último boletín hidrológico consultado cuenta con una reserva hídrica de 81,2%, por encima de la media de los últimos 5 y 10 años. Aun así, es probable que la distribución de las precipitaciones haya sido desigual en la demarcación, con lo que una UTE sigue en situación de emergencia.
4. Situción de sequía
Para determinar el estado de la sequía en las unidades territoriales, se han consultado los datos registrados en cada demarcación hidrográfica en el último informe correspondiente al mes de mayo de 2026. Actualmente, ninguna unidad territorial se encuentra en situación de sequía prolongada dentro del conjunto de la España peninsular[1]. Comparativamente con el mismo período de 2025, durante el cual 1 UTS se encontraban en situación de sequía prolongada, la situación para el tercer trimestre del año hidrológico presenta una mejora y estabilidad.
[1] Pendientes de datos para el mes de junio de 2026
Figura 5 Evolución de la situación de sequía prolongada entre abril y mayo de 2026. Fuente: Elaboración propia – Informes de sequía de las Demarcaciones Hidrográficas.
[1] Pendientes los informes de las cuencas del Cantábrico Oriental y Occidental, País Vasco, Galicia Costa y las Islas Baleares.
La evolución del tercer trimestre del año hidrológico, como se observa en la Figura 8, ha venido marcada por una situación estable, debido a las abundantes lluvias generalizadas en el primer y segundo trimestre que permitieron una recuperación significativa de los recursos hídricos del territorio. De manera general, el mes de abril del tercer trimestre del año hidrológico actual se muestra favorable comparando con el año 2024-2025 que durante el mismo período cerraba con 2 UTS en situación de sequía prolongada.
Por otro lado, a escala europea se ha observado un aumento de la sequía hacia el este del continente, durante junio de 2026, con extensiones puntuales hacia el norte del continente africano. La situación de sequía en el territorio español se ve afectada por la entrada de la época estival y el aumento de la temperatura. Se empiezan a notar áreas de sequía en sur, noroeste y oeste del territorio peninsular. El Indicador Combinado de Sequía (ICD) señala áreas de alerta y vigilancia por déficit hídrico prolongado, con impactos relevantes en la vegetación y los ecosistemas.
Figura 6 Evolución de la situación de sequía prolongada entre abril de 2025 (izquierda) y abril de 2026 (derecha). Fuente: Elaboración propia – Informes de sequía de las Demarcaciones Hidrográficas.

Por otro lado, a escala europea se ha observado un aumento de la sequía hacia el este del continente, durante marzo de 2026, con extensiones puntuales hacia el norte del continente africano. La situación de sequía en el territorio español mejora notablemente desde enero a marzo de 2026, disminuyendo notablemente las zonas que se encuentran en Alerta por sequía. El Indicador Combinado de Sequía (ICD) señala áreas de alerta y vigilancia por déficit hídrico prolongado, con impactos relevantes en la vegetación y los ecosistemas
Figura 7 Sequía en Europa. Junio de 2026. Observatorio Europeo de la Sequía.

El servicio de monitorización y predicción de sequías de la AEMET muestra un principio de abril de 2026 con un carácter entre ligeramente húmedo y ligeramente seco en casi todo el territorio a excepción de algunos puntos del norte y del sureste peninsular donde la severidad de la sequía se ha empezado a notar.
Figura 8 Sequía mes de abril. Servicio de monitorización y predicción de la AEMET.

La situación de la sequía se acentúa durante el mes de mayo con una gran parte del oeste, norte y noreste del territorio mostrando un carácter muy seco o extremadamente seco debido sobre todo a las escasas precipitaciones durante los últimos meses.
Figura 9 Sequía mes de mayo. Servicio de monitorización y predicción de la AEMET.

5. Estado de los indicadores de escasez
En cuanto a la situación de escasez, en mayo de 2026, de las 222 Unidades Territoriales de Escasez (UTE), un total de 193 se encuentran en situación de normalidad[1], 8 en prealerta, 2 en alerta y 1 en emergencia. La evolución respecto al mismo periodo del año anterior muestra un cambio significativo positivo, ya que se han aumentado los territorios en situación de normalidad y se han reducido se las zonas en estado de emergencia y alerta.
Aun así, es importante recalcar que la población residente en municipios dentro de zonas de emergencia se sitúa alrededor de los 450.000 habitantes.
[1] No se han computado las 16 UTE en las Islas Canaria y las de las Islas Baleares.
Figura 10 Evolución de la situación de la situación de escasez entre abril de 2026 y mayo de 2026. Fuente: Elaboración propia – Informes de sequía de las Demarcaciones Hidrográficas.

[1] No se han computado las 16 UTE en las Islas Canarias y quedan pendientes los informes de las demarcaciones del Cantábrico, Cuencas Internas del País Vasco, Galicia Costa y las Islas Baleares.
▸ Cuenca del Guadiana
Persistencia de situaciones críticas
En mayo de 2026 se mantiene una UTE en situación de Emergencia (Mancha Occidental) escenario que se prolonga durante el segundo trimestre del año hidrológico.
Hasta la fecha la demarcación presenta:
- 2 UTE en Prealerta (Gigüela-Záncara y Jabalón-Azuer)
- 1 UTE en Alerta (Peñarroya)
- 17 UTE en Normalidad
▸ Demarcación Hidrográfica del Guadalquivir
Mejora y Estabilidad
En mayo de 2026 la demarcación no resulta en ninguna UTE en Emergencia. Mantiene una estabilidad entre abril y mayo con el mismo número de UTE en Normalidad (21) y en Prealerta (2).
Comparativamente para el mismo período de 2025, la mejora es notable ya que en ese entonces la cuenca del Guadalquivir contaba con 2 UTE en Emergencia y 2 en Alerta.
▸ Demarcación Hidrográfica Mediterránea Andaluza
Recuperación frente a 2025
En mayo de 2026 la demarcación presenta 19 UTE en Normalidad, ninguna en Prealerta, y tampoco en Alerta. La situación mejora de abril a mayo, ya que en abril de 2026 la demarcación contaba con una UTE en Prealerta.
La comparación interanual muestra una mejora, ya que en mayo de 2025 se contabilizaban una UTE en situación de Emergencia y una en Alerta.
▸ Demarcación Hidrográfica Guadalete-Barbate
Mejora sostenida
La demarcación mantiene todas sus UTE en situación de Normalidad durante abril y mayo de 2026. Además, muestra una mejora sostenida con respecto al mismo período de 2025, durante el cual se repetía la misma tendencia y todas las UTE se encontraban en situación de Normalidad.
▸ Demarcación Hidrográfica Illes Balears
Predominio de Normalidad en abril de 2026
Los límites de las Unidades de Demanda de las Islas Baleares, el cálculo del Índice de Sequía Hidrológica mensual y la determinación del escenario de sequía en el que se encuentra cada unidad se establecen en el Decreto 54/2017, de 15 de diciembre, por el que se aprueba el Plan Especial de Actuación en Situaciones de Alerta y Eventual Sequía de las Islas Baleares.
En abril de 2026, de las diez Unidades de Demanda existentes en el archipiélago:
- 5 unidades se encuentran en situación de Normalidad,
- 4 unidades están en situación de Prealerta, y
- 1 unidades permanecen en situación de Alerta.
Este reparto refleja una ligera mejora en la disponibilidad de recursos hídricos, aunque que requiere un seguimiento continuo de la evolución de los indicadores hidrológicos y de la disponibilidad de recursos para el abastecimiento urbano.

Resumen de la situación
Durante el tercer trimestre del año hidrológico, a mayo de 2026 las UTE en situación de Emergencia se mantienen en 1[1]. El mes mayo de 2026 muestra una estabilidad en los indicadores de sequía y escasez con respecto al mes anterior. Con respecto al final del segundo trimestre del año hidrológico, marzo 2026, la situación muestra una leve mejoría ya que disminuyen las UTE en Prealerta que pasan de 14 a 8 como también las que se encuentran en situación de Alerta que pasan de 3 a 2.
La situación se mantiene estable en cuanto a la Sequía Prolongada ya que hasta mayo de 2026 ninguna UTS se encuentra en esa situación. El tercer trimestre del año hidrológico muestra una leve mejora en cuanto al mismo período del año anterior, durante el cual una UTS se encontraba en situación de Sequía Prolongada.
[1] Pendientes de datos de las Islas Baleares
Tabla 1 Evolución de los escenarios de sequía y escasez en la España península. Fuente: MITERD, Demarcaciones Hidrográficas y elaboración propia.

De acuerdo con los indicadores de seguimiento reflejados en la tabla anterior, el segundo trimestre del año hidrológico 2025-2026 ha mostrado una mejora significativa que el mismo período del año 2024-2025. Las UTE en Situación de Sequía Prolongada pasan de ser 1 en mayo de 2025 a ninguna en mayo de 2026. En cuanto a las Unidades Territoriales de Escasez, el carácter húmedo del invierno y el tren de borrascas durante los primeros meses de 2026 han permitido una importante recuperación y mantenimiento en relación con la disponibilidad de los recursos hídricos. Las UTE en situación de Emergencia se mantienen en tan solo 1 durante los meses de marzo a mayo de 2026. La población afectada por la situación de escasez se mantiene en 477.472 en durante abril y mayo de 2026. Esta situación es significativamente mejor que el mismo período durante el año 2025 durante el cual 5 UTE se encontraban en situación de Emergencia, llegando a afectar a más de 1,3 millones de personas.
El mapa de la escasez y su relación con los abastecimientos urbanos de la España peninsular (Figura 11) dibuja los principales escenarios en la cuenca del Guadiana en Castilla La Mancha. En estas zonas hay una creciente preocupación por el impacto derivado del aumento de la demanda, principalmente relacionada con la agricultura.
Figura 11. Muncipios en zonas en situación de emergencia por escasez. Diciembre de 2025. Elaboración propia a partir de los datos obtenidos del MITERD y las distintas Confederaciones y administraciones hidráulicas.

[1] No se han contabilizado los datos de algunas demarcaciones hidrográficas: Cantábrico, Galicia Costa, Cuencas Internas de Cataluña.
Situación de escasez en demarcaciones hidrográficas de la España peninsular
Se recoge a continuación una síntesis de las principales zonas de emergencia por escasez.
Demarcación del Guadiana
En la Demarcación del Guadiana la UTE Mancha Occidental, que se ubican entre Ciudad Real, Albacete y Guadalajara, se encuentran actualmente en situación de emergencia. De acuerdo con el PES de esta demarcación, la gran parte de la demanda de agua en estos territorios está asociada al uso agrícola.
- En la zona del Consorcio de Campo de Calatrava (36.400 habitantes), el embalse lleva en situación de emergencia desde marzo 2020, sin haberse resuelto totalmente el problema, incluso tras la activación de los pozos de sequía.
- El embalse de la Vega del Jabalón acumula 16 hm3 mientras que el embalse de Cabezuela acumula tan solo 25 hm3 en marzo de 2026.
Las precipitaciones y borrascas durante los primeros meses de 2026 han favorecido una recuperación general de los recursos de la cuenca alcanzando el 81,2% de su capacidad actual, un aumento importante comparado con el año 2025 donde alcanzaba 67,3%. La disponibilidad de recursos durante la segunda mitad junio de 2026, supera la media de los últimos 5 años que alcanzaba un 42,4% y la de los últimos 10 años de 48,6%.
6. Situación de la sequía en los abastecimientos urbanos
Fuera del ámbito directo de aplicación y cobertura de los Planes Especiales de Sequía de las distintas demarcaciones hidrográficas, continúan produciéndose situaciones de escasez de recursos hídricos en determinados sistemas de abastecimiento urbano que, en contextos concretos, pueden derivar en alteraciones del servicio o restricciones puntuales del suministro.
Durante el primer trimestre de 2026 se registró una mejora hidrológica significativa a escala estatal, favorecida por un invierno húmedo en buena parte de la Península. Sin embargo, los indicadores oficiales de escasez siguieron identificando focos territoriales de vulnerabilidad, especialmente en las Islas Baleares, la cuenca del Júcar y en el interior de la demarcación del Guadiana, donde persisten problemas estructurales asociados a la dependencia de acuíferos y a la elevada presión sobre los recursos.
Desde una perspectiva territorial, el análisis del segundo trimestre del año hidrológico 2025-2026 muestra una serie
- En Baleares, las reservas aumentaron durante el invierno, pasando del 51 % en enero al 58 % en febrero, aunque descendieron al 54 % en marzo. A finales del trimestre, el 60,7 % del territorio permanecía en prealerta y el 10,2 % en alerta, lo que refleja una situación de mejora coyuntural, pero de persistente fragilidad. La respuesta institucional —ampliación y nuevos proyectos de desalación, así como soluciones de almacenamiento y recarga en Ibiza— evidencia que el abastecimiento urbano insular sigue condicionado por una escasez estructural.
- En la demarcación del Guadiana, la mejora de embalses convivió con la permanencia de escenarios severos de escasez en la cuenca alta. Mancha Occidental y Jabalón-Azuer continuaban en emergencia a finales de febrero, mientras que Alange-Barros abandonó la alerta durante el trimestre. Aunque no se identifican episodios de desabastecimiento urbano, la persistencia de la emergencia en ámbitos dependientes de aguas subterráneas indica una vulnerabilidad relevante ante futuros periodos secos, especialmente en Mancha Occidental.
- La comarca de la Marina Baixa se sitúa entre las pocas zonas de España que sigue en alerta por escasez de agua pese al tren de borrascas. A pesar de las lluvias del inicio del año hidrológico, esta zona acumula un déficit pluviométrico desde el 2023. La situación climática, unida a la alta presión sobre los recursos hídricos por el sector turístico de la comarca, dificulta la recuperación de las reservas.
Al igual que en el anterior informe, las situaciones de escasez actuales no están generando, de forma generalizada, incidencias graves sobre los sistemas de abastecimiento urbano en la España peninsular y las Islas Baleares. Sin embargo, el análisis territorializado identifica espacios claramente tensionados, especialmente en el litoral mediterráneo oriental, determinadas áreas del Guadiana interior y las Islas Baleares, donde confluyen factores estructurales de disponibilidad limitada, alta dependencia de recursos subterráneos y picos estacionales de demanda asociados al turismo o a usos agrarios intensivos.
Figura 12 Mapa de la escasez de recursos hídricos y zonas con problema de suministro en junio de 2026. Fuente: Informe de seguimiento de la sequía MITERD y elaboración propia

7. Riesgos vinculados a inundaciones y olas de calor
El segundo trimestre de 2026 (abril-junio) estuvo marcado por la consolidación de las olas de calor como el riesgo climático urbano más relevante en Europa y España, con episodios especialmente intensos concentrados en el mes de junio, en el que las temperaturas alcanzaron los 40-44 °C en el valle del Guadalquivir y otras zonas del sur y centro peninsular. Como dato relevante, el observatorio del programa Copernicus constató que el mes de junio se superaron los records de olas de calor en buena parte del conteninente europeo.
Figura 13 Anomalías y extremos en la temperatura del aire superficial en junio de 2026. Programa Copernicus.
Las olas de calor tienen un impacto directo en la demanda de agua en los sistemas urbanos. En efecto, para hacer frente a este fenómeno aumenta el consumo de agua asociado al abastecimiento doméstico, el riego de zonas verdes o el llenado de piscinas, lo que conlleva que se dispare el suministro de recursos hídricos. En algunos casos, ese aumento de consumo impacta sobre los sistemas de abastecimiento ya que sus infraestructuras de almacenamiento y distribución no están preparadas para abordar el incremento y los picos de demandas.
Por otro lado también hay que mencionar los impactos sanitarios de las olas, que fueron significativos, con menciones explícitas a mortalidad atribuible al calor en Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Cataluña y la Comunitat Valenciana, especialmente entre personas mayores de 65 años. La respuesta institucional más extendida fue la activación de redes de refugios climáticos por parte de los ayuntamientos, con despliegues destacados en Barcelona (más de 500 espacios, incluyendo micro-refugios en farmacias y comercios), Madrid (43 mercados municipales y centros de mayores), Valencia (39 espacios en todos los distritos y pedanías), Zaragoza (más de 60 espacios), Murcia (94 refugios) y la red de Euskadi (488 espacios en 11 municipios).
Sin embargo, se constata una brecha relevante entre la gravedad del impacto sanitario y la profundidad de las respuestas adoptadas: la mayoría de las medidas consisten en la activación de espacios ya existentes (bibliotecas, centros cívicos, mercados, polideportivos) más que en intervenciones estructurales de transformación urbana como arbolado masivo, pavimentos blandos o sombreado sistemático de vías peatonales, una limitación especialmente visible en municipios medianos y pequeños.
Entre las innovaciones destacables del trimestre se encuentran la incorporación de micro-refugios en farmacias y comercios (Barcelona), la naturalización de patios escolares como estrategia de adaptación climática y educativa en Oviedo (con plantación de arbolado de hoja caduca, arbustos y mobiliario para crear zonas de sombra), y la aprobación de planes integrales a diez años que trascienden la respuesta reactiva, como el Plan de Calor de Bilbao 2026-2035, que incluye consolidación de refugios, itinerarios peatonales sombreados, playas verdes e infraestructura vegetal, además de mejora del confort térmico en colegios públicos.
Informes trimestrales
3º Informe / 2025-2026
2º Informe / 2025-2026
1º Informe / 2025-2026
4º Informe / 2024-2025
3º Informe / 2024-2025
2º Informe / 2024-2025
1º Informe / 2024-2025
4º Informe / 2023-2024
3º Informe / 2023-2024
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