Informe de Riesgos Hidroclimáticos

Segundo trimestre 2025-2026
1. Ideas claves

Recuperación hidrológica generalizada

El segundo trimestre del año hidrológico 2025-2026 ha estado marcado por un invierno muy húmedo que ha permitido una recuperación significativa de los recursos hídricos. La reserva hidráulica peninsular alcanza el 83,3 %, situándose por encima de las medias recientes y mejorando claramente respecto al mismo periodo del año anterior.

Fin de la sequía prolongada a escala peninsular

En marzo de 2026 no se registran unidades territoriales en sequía prolongada, lo que supone una mejora sustancial respecto a ejercicios anteriores y confirma el impacto positivo del tren de borrascas registrado durante el trimestre.

Reducción significativa de los escenarios de escasez

El número de unidades territoriales en emergencia por escasez se reduce de forma notable durante el trimestre, disminuyendo también la población afectada. Predomina el escenario de normalidad en la mayor parte del territorio.

No obstante, a pesar de la mejora general, se mantienen áreas con vulnerabilidad estructural, destacando:

    • Mancha Occidental (Guadiana), en situación de emergencia.
    • Jabalón-Azuer y otros sectores del Guadiana interior, en prealerta o alerta.
    • Islas Baleares, donde predomina la prealerta y se mantiene una elevada dependencia de recursos limitados.

Contexto climático irregular y tendente al calentamiento

El trimestre combina temperaturas en general normales con un febrero excepcionalmente cálido, consolidando la tendencia al aumento térmico. Las previsiones estacionales apuntan a un trimestre abril-junio con mayor probabilidad de temperaturas altas y precipitaciones por debajo de lo normal en el sur peninsular.

Incremento del riesgo por inundaciones asociado a lluvias intensas

El tren de borrascas registrado durante el trimestre ha generado episodios relevantes de inundación, con impactos significativos en distintos territorios, evidenciando la coexistencia creciente de riesgos por escasez y por exceso hídrico en un mismo periodo hidrológico.

Sin cortes generalizados de suministro urbano

No se registran incidencias generalizadas en los sistemas urbanos de abastecimiento, aunque existen sistemas vulnerables que requieren seguimiento continuo, especialmente aquellos dependientes de aguas subterráneas o sometidos a elevada presión de la demanda.

La mejora observada es coyuntural, no estructural

La recuperación de embalses y acuíferos responde a un periodo húmedo excepcional y no implica la resolución de los problemas estructurales asociados a la gestión del agua, especialmente en territorios con déficit histórico o sobreexplotación de recursos.

Necesidad de consolidar estrategias de resiliencia hídrica

La planificación de la sequía debe ejecutarse en escenarios de disponibilidad hídrica, anticipando medidas estructurales y operativas antes de situaciones de escasez. Este escenario  exige reforzar:

    • la planificación municipal de emergencia,
    • la reducción estructural de fugas,
    • la protección efectiva de acuíferos,
    • la diversificación de fuentes mediante reutilización y desalación,
    • la digitalización del ciclo urbano del agua,
    • y modelos tarifarios sostenibles y equitativos.

Los planes de sequía han de desarrollarse mediante procesos participativos, integrando a administraciones, operadores y usuarios para asegurar su robustez técnica, legitimidad social y eficacia en su aplicación.

Escenario hidrológico cada vez más complejo y dual

El trimestre confirma una tendencia estructural hacia una mayor variabilidad hidrológica, caracterizada por la alternancia entre episodios de lluvias intensas e incertidumbre sobre la disponibilidad futura de recursos, lo que obliga a integrar la gestión de sequías e inundaciones en una misma lógica de planificación adaptativa.

La evolución reciente de la sequía confirma que la mejora hidrológica observada es coyuntural y no garantiza, por sí sola, la seguridad del abastecimiento urbano en un contexto de aumento de temperaturas, mayor irregularidad de las precipitaciones y presión estructural sobre los recursos. En coherencia con el Decálogo AEOPAS para una Gestión Resiliente del Agua ante la Sequía, resulta prioritario consolidar un enfoque basado en la anticipación y la resiliencia, reforzando la planificación municipal de emergencias, la protección efectiva de los acuíferos y perímetros de captación, la reducción estructural de fugas, la diversificación de fuentes mediante la reutilización, la digitalización del ciclo urbano del agua y el establecimiento de estructuras tarifarias sostenibles y equitativas, todo ello sustentado en una gobernanza coordinada, transparente y basada en datos.

 

2. Análisis de la situación climática y previsiones

En cuanto las precipitaciones, el ECMWF concluye que España se encontrará en el tercil climatológico, mientras que algunos puntos de Europa, sobre todo en territorios del centro se encontrarán en los terciles superiores entre 40-50 %.

La situación climática del segundo trimestre del año hidrológico se resume en un periodo de temperaturas por encima de la media y de precipitaciones abundantes.

De acuerdo con los datos de la AEMET, enero ha tenido un carácter normal en cuanto a temperaturas, sin anomalías con respecto al período de referencia. La temperatura promedio fue de 6,0 ºC de carácter normal para el período. Aun así, la temperatura ha presentado una variación espacial con un carácter cálido en el este y sureste, con zonas frías y muy frías en la zona del Guadalquivir y la cuenca del Guadiana.

El mes de febrero tuvo carácter muy cálido con una temperatura de 2,4 ºC por encima del promedio (1991-2020) en el territorio peninsular. Fue el cuarto febrero más cálido desde el comienzo de la serie histórica y el tercero del siglo XXI. Este escenario se mantuvo en prácticamente toda la península excepto en algunas zonas del noroeste, de la costa sur y del interior donde fue cálido. Se llegó a una temperatura extremadamente cálidas en zonas del Levante y otros puntos del interior.

Marzo tuvo un carácter normal en cuanto a las temperaturas. La anomalía fue inferior a 0,3 ºC respecto al promedio, situándose dentro de los valores habituales de la primavera meteorológica.

El primer trimestre del 2026 y el segundo del año hidrológico estuvieron marcados por temperaturas en general de carácter normal, mostrando ligeras anomalías a excepción de febrero que se mostró muy cálido.

La tendencia que se ha venido mostrando con referencia al aumento de temperatura, se ve reflejada en las anomalías de temperatura para el hemisferio norte durante los últimos 20 años, con respecto a la serie 1901-2000. Los datos correspondientes a enero, febrero y marzo de 2006 a 2026, muestra un claro aumento en la anomalía de temperatura para esos meses a lo largo del período de la seria estudiada. Sin embargo, también cabe destacar la variabilidad de temperatura para estos meses sobre todo en el año 2026 donde la anomalía con respecto a la serie histórico es visiblemente inferior comparativamente a otros trimestres de años anteriores.

En cuanto a las precipitaciones, el segundo trimestre del año hidrológico ha empezado con precipitaciones por encima delo normal, con un carácter muy húmedo en el territorio peninsular.  Según los datos de AEMET, el mes de enero de 2026 la precipitación media representó un 185 % por encima de los valores normales (1991-2020). El carácter muy húmedo se extendió de forma generalizada por la mayor parte de la Península, afectando de manera continua a la meseta norte, meseta sur, el valle del Guadalquivir, amplias zonas del interior de Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura, así como a buena parte del noreste peninsular.

Las precipitaciones acumuladas en febrero fueron cerca de 2,5 veces superiores al promedio normal, resultando en el quinto febrero más lluvioso desde el comienzo de la serie en 1961 y el segundo del siglo XXI. Las precipitaciones representaron el 241 % del valor normal del mes.

En marzo de 2026, según la AEMET las precipitaciones en España presentaron un comportamiento muy irregular, con una primera mitad del mes claramente más activa y una segunda más estable. el mes no fue homogéneamente húmedo: combinó episodios destacados de lluvia con periodos secos, dando lugar a un balance final variable según regiones, sin una anomalía claramente generalizada a escala nacional.

El primer trimestre del año hidrológico 2025-2026 se vio afectado por un tren de importantes borrascas que a su vez han contribuido a la acumulación de recursos hídricos en las distintas cuencas hidrográficas. La tabla muestra un resumen de las borrascas registradas en el territorio y la máxima precipitación acumulado en puntos específicos, según datos de la AEMET.

Nombre Fecha Precipitación máx acumulada (mm)
Goretti Enero 56.4 (Navarra)
Harry Enero 165 (Girona)
Ingrid Enero 132 (Cádiz)
Joseph Enero 154 (A Coruña)
Kristin Enero 178 (Cádiz)
Leonardo Febrero 581 (Cádiz)
Marta Febrero 82.4 (Cádiz)
Nils Febrero 92.4 (Cádiz)
Oriana Febrero 75.6 (Cádiz)
Pedro Febrero 42 (Pontevedra)
Regina Marzo 48.4 (Ceuta)

Figura 1 Porcentaje de la precipitación con respecto a la media 1991-2020 en verano de 2025. AEMET.

De acuerdo con los datos de la AEMET, las variables climáticas reflejan un cambio en cuanto al mismo período del año 2025, con valores normales de temperatura y con episodios extremos en precipitación que reflejan los impactos del cambio climático:

  • Temperaturas medias en general con valores normales, a excepción de febrero con una temperatura superior a los 2 ºC de media, pero con un primer trimestre dentro de rangos normales en general.
  • Precipitaciones abundantes durante enero y febrero, permitiendo la recuperación de embalses, pero a su vez provocando episodios de inundaciones en zonas del territorio.

En cuanto a las predicciones para los meses de abril a junio de 2026, la AEMET indica que hay una mayor probabilidad que la temperatura media se encuentre en el tercil más cálido en toda España, de manera más acusada en la vertiente cantábrica, mediterránea y Baleares. Destaca el norte de la península y las islas Baleares y Canarias con una probabilidad del 70 % y del 60 % de registrar temperaturas cálidas. En cuanto a las precipitaciones, hay una gran probabilidad que se encuentre en el tercil seco en el sur de la península. El resto del territorio se quedaría en el tercil meteorológico.

Figura 2 Predicción estacional septiembre a noviembre de 2025 (AEMET).

Además de estas previsiones, es de gran interés las que lleva a cabo el programa Copernicus de la Comisión Europea, a través de su plataforma Centro Europeo de Previsiones Climáticas a Medio Plazo (ECMWF por sus siglas en inglés), que utiliza e implementa los modelos del Servicio de Cambio Climático (C3S) y el Servicio de Monitoreo Atmosférico.

Así, el pronóstico realizado por el ECMWF, para el trimestre de abril-mayo-junio concluye que existe una probabilidad alta (por encima del 60 %) de que el trimestre sea más cálido de lo normal en prácticamente toda España. Se trata de una probabilidad muy elevada que se acentúa en España, con menores probabilidades en Europa central, pero con terciles muy cálidos para el sur de Europa, sobre todo.

En cuanto las precipitaciones, el ECMWF concluye que España se encontrará en el tercil climatológico, mientras que algunos puntos de Europa, sobre todo en territorios del norte se encontrar en los terciles superiores entre 40-50 %.

 

3. Recursos disponibles

De acuerdo con el último boletín hidrológico consultado disponible, perteneciente a las fechas del 23 marzo al 30 de marzo de 2026, los recursos totales embalsados ascienden a 46.689 hm3 de una capacidad total de 56.041 hm3, lo que corresponde a un 83,31  % del total. El año anterior el total embalsado en esta misma fecha ascendió a 40.857  hm3, aproximadamente un 10,4 % menos que en 2025. La vertiente atlántica representa hasta el 30 de marzo de 2026 el 85,2 % del total de agua embalsada, mientras que la vertiente mediterránea asciende a un 77,4 %.

Figura 3 Recursos hídricos disponibles en las demarcaciones hidrográficas de España. Boletín hidrológico y de los planes hidrológicos, MITECO, hasta el 12 de enero de 2026

 

La evolución de la reserva hidráulica peninsular muestra una notable mejora para el segundo trimestre del año hidrológico 2025-2026. De acuerdo con los últimos datos disponibles, correspondientes con el Boletín Hidrológico 13, la reserva hidráulica ha superado en 24 % la media de los últimos 5 años y un 123 % de la media de los últimos 10 años, lo que supone un volumen total acumulado de 46.689 hm3 . Comparativamente al año hidrológico 2024-2025 para el mismo período, el año hidrológico actual también muestra una mejora de un 10%.

El inicio de los años hidrológicos anteriores, 2024-2025 y 2023-2024 reflejan períodos de menor disponibilidad de recursos hídricos, que comparativamente para el mismo período del año hidrológico 2025-2026 (Boletín 13), mostraban un 72,9 % y un 57,8 % del total de la reserva peninsular respectivamente.

A nivel de demarcación hidrográfica la situación de los recursos hídricos muestra una mejora en todos los territorios comparando las tendencias de los últimos 5 y 10 años. Con carácter general, destacan aquellas que han acumulado un porcentaje significativo de su capacidad hasta la fecha, como las Cuencas Internas del País Vasco con un 100 %, el Cantábrico Orienta con un 93,2 %, Guadalete-Barbate con 90,7 % y las Cuencas Internas de Cataluña con un 90,0 %. Por otro lado, se encuentran las demarcaciones con menor acumulación de reservas de recursos hídricos disponibles pero aun así mejorando significativamente con respecto a períodos anteriores, entre las que destacan la del Segura, con un 54,7 %, el Júcar con 67,6 % y la Cuenca Mediterránea Andaluza con un 76,3 %.

Comparativamente durante las mismas fechas de enero de 2025 y 2026, las demarcaciones de la península muestran una mejora significativa en cuanto los recursos disponibles. Durante enero de 2025, algunas de las cuencas más importantes tan solo superaban el 30 % de recursos disponibles mientras que, durante ese mismo período en 2026, superan el 45 % y alguna alcanza el 85,4 % de su capacidad total  (Figura 4).

Figura 4 Evolución de los recursos disponibles a 13 de enero de 2025 y de 2026 en demarcaciones hidrográficas de la península ibérica. Boletín Hidrológico Nacional. MITERD.

 

Considerando el porcentaje de la reserva hídrica de los últimos 5 años, se observa que algunas demarcaciones se encuentran por debajo de esa media al cierre del año hidrológico 2024-2025. Destaca la cuenca del Cantábrico Occidental con un 11% menos que la media de los últimos 5 años, como también Galicia Costa con un 7 % menos en su reserva actual.

Considerando el porcentaje de la reserva hídrica de los últimos 5 años, se observa que todas las demarcaciones han superado la media acumulada, destacando la cuenca del Guadiana, con un 52,4 % más, el Guadalquivir, con un 48,4 % de acumulación más que la media o el Guadiana, con un 43,8 % más.

En cuanto ala situación particular de las principales demarcaciones que actualmente se encuentran en situación de emergencia hay que reseñar la cuenca del Guadiana que, a la fecha del último boletín hidrológico, cuenta con una reserva hídrica de 86,7 %, por encima de la media de los últimos 5 y 10 años.

 

4. Situción de sequía

Para determinar el estado de la sequía en las unidades territoriales, se han consultado los datos registrados en cada demarcación hidrográfica en el último informe correspondiente al mes de marzo de 2026.  Actualmente, ninguna unidad territorial se encuentra en situación de sequía prolongada dentro del conjunto de la España peninsular[1]. Respecto al mes anterior, la situación de sequía ha sido favorable en todas las cuencas, mejorando sobre todo para las cuencas del Ebro y del Tajo. Comparativamente con el mismo período de 2025, durante el cual 5 UTS se encontraban en situación de sequía prolongada, la situación para el segundo trimestre del año hidrológico presenta mejoras importantes.

Figura 5 Evolución de la situación de sequía prolongada entre octubre 2025 a diciembre 2025. Fuente: Elaboración propia – Informes de sequía de las Demarcaciones Hidrográficas. 

[1] Pendientes los informes de las cuencas del Cantábrico Oriental y Occidental, País Vasco, Galicia Costa y las Islas Baleares.

Durante el mes de enero de 2026, desde el punto de vista de la sequía prolongada, un total de 7 Unidades Territoriales de Sequía (UTS) se encontraban en esa situación en esa situación: cinco (5) en el Ebro (Bajo Ebro, Cuenca del Guadalope, Cuenca del Martín, Cuenca del Iregua y Cuenca del Bayas, Zadorra e Inglares), y dos (2) en la cuenca del Tajo (Cabecera y Tajo Izquierda).

En febrero de 2026, hubo un cambio sustancial en la situación de sequía prolongada, reduciéndose el número de territorios en esa situación a tan solo 1. La única cuenca que presentaba uno de sus territorios en situación de sequía prolongada fue la del Ebro con la Cuenca del Martín.  En marzo de 2026, ninguna unidad territorial de la península se encontraba en situación de sequía prolongada.

La evolución del segundo trimestre del año hidrológico, como se observa en la Figura 8, ha venido marcada por una situación de mejora, debido a las abundantes lluvias generalizadas en todo el territorio peninsular. De manera general, el mes de marzo del segundo trimestre del año hidrológico actual se muestra favorable comparando con el año 2024-2025 que durante el mismo período cerraba con 6 UTE en situación de sequía prolongada.

Figura 6 Evolución de la situación de sequía prolongada entre marzo de  (izquierda) y marzo de 2025 (derecha). Fuente: Elaboración propia – Informes de sequía de las Demarcaciones Hidrográficas. 

Por otro lado, a escala europea se ha observado un aumento de la sequía hacia el este del continente, durante marzo de 2026, con extensiones puntuales hacia el norte del continente africano. La situación de sequía en el territorio español mejora notablemente desde enero a marzo de 2026, disminuyendo notablemente las zonas que se encuentran en Alerta por sequía. El Indicador Combinado de Sequía (ICD) señala áreas de alerta y vigilancia por déficit hídrico prolongado, con impactos relevantes en la vegetación y los ecosistemas

Figura 7 Sequía en Europa. Diciembre de 2025. Observatorio Europeo de la Sequía.

 

5. Estado de los indicadores de escasez

En cuanto a la situación de escasez, en febrero de 2026, de las 222 Unidades Territoriales de Escasez (UTE), un total de 152 se encuentran en situación de normalidad[1], 9 en prealerta, 3 en alerta y 1 en emergencia. La evolución respecto al mismo periodo del año anterior muestra un cambio significativo positivo, ya que se han aumentado los territorios en situación de normalidad y se han reducido significativamente las zonas en estado de emergencia y alerta.

Aun así, es importante recalcar que la población residente en municipios dentro de zonas de emergencia se sitúa alrededor de los 477.452 habitantes.

Figura 8 Evolución de la situación de la situación de escasez entre enero de 2026 y marzo de 2026. Fuente: Elaboración propia – Informes de sequía de las Demarcaciones Hidrográficas. 

[1] No se han computado las 16 UTE en las Islas Canarias y quedan pendientes los informes de las demarcaciones del Cantábrico, Cuencas Internas del País Vasco, Galicia Costa y las Islas Baleares.

Cuenca del Guadiana

Persistencia de situaciones críticas

En marzo de 2026 se mantiene una UTE en situación de Emergencia (Mancha Occidental) escenario que se prolonga durante el segundo trimestre del año hidrológico.

Hasta la fecha la demarcación presenta:

  • 2 UTE en Prealerta (Gigüela-Záncara y Jabalón-Azuer)
  • 1 UTE en Alerta (Peñarroya)
  • 17 UTE en Normalidad

Demarcación Hidrográfica del Guadalquivir

Mejora significativa

En marzo de 2026 la demarcación no resulta en ninguna UTE en Emergencia. Pasa de tener 2 UTE en Emergencia en enero de 2026 (Guardal y Hoya de Guadix) a ninguna en marzo del mismo año. A marzo de 2026 la cuenca cuenta con 21 UTE en situación de normalidad y 2 UTE en Prealerta.

Comparativamente para el mismo período de 2025, la mejora es significativa ya que en ese entonces la cuenca del Guadalquivir contaba con hasta 5 UTE en Emergencia y 6 en Alerta.

Demarcación Hidrográfica Mediterránea Andaluza

Recuperación clara frente a 2025

En marzo de 2026 la demarcación presenta 18 UTE en Normalidad, ninguna en Prealerta, y una en Alerta. La situación mejora de enero a marzo, ya que en enero de 2026 una UTE seguía en situación de Emergencia.

La comparación interanual muestra una mejora muy relevante, ya que en febrero de 2025 se contabilizaban cuatro UTE en situación de Emergencia y tres en Alerta.

Demarcación Hidrográfica Guadalete-Barbate

Mejora sostenida

La demarcación mantiene todas sus UTE en situación de Normalidad durante enero a marzo de 2026. Además, muestra una mejora importante con respecto al mismo período de 2025, durante el cual tan solo dos UTE se encontraban en situación de Normalidad y las otras dos estaban en situación de Alerta.

Demarcación Hidrográfica Illes Balears

Predominio de la prealerta en febrero de 2026

Los límites de las Unidades de Demanda de las Islas Baleares, el cálculo del Índice de Sequía Hidrológica mensual y la determinación del escenario de sequía en el que se encuentra cada unidad se establecen en el Decreto 54/2017, de 15 de diciembre, por el que se aprueba el Plan Especial de Actuación en Situaciones de Alerta y Eventual Sequía de las Islas Baleares.

En febrero de 2026, de las diez Unidades de Demanda existentes en el archipiélago:

  • 2 unidades se encuentran en situación de Normalidad,
  • 7 unidades están en situación de Prealerta, y
  • 1 unidades permanecen en situación de Alerta.

Este reparto refleja un escenario de tensión hídrica generalizada, con predominio de situaciones preventivas, que requiere un seguimiento continuo de la evolución de los indicadores hidrológicos y de la disponibilidad de recursos para el abastecimiento urbano.

Resumen de la situación

Durante el segundo trimestre del año hidrológico, a marzo de 2026 las UTE en situación de Emergencia pasan de 6 a 1. El mes marzo de 2026 muestra una mejora en todos los indicadores de sequía y escasez con respecto al mes anterior. Las UTE en situación de Alerta pasan de 7 a 3, en Prealerta de 20 a 9.

La situación mejora en cuanto la situación de Sequía Prolongada. El número de UTS que se encuentran en situación de Sequía prolongada disminuyen de 7 a ninguna durante el segundo trimestre del año hidrológico.

Tabla 2 Evolución de los escenarios de sequía y escasez en la España península. Fuente: MITERD, Demarcaciones Hidrográficas y elaboración propia.


De acuerdo con los indicadores de seguimiento reflejados en la tabla anterior, el segundo trimestre del año hidrológico 2025-2026 ha mostrado una mejora significativa que el mismo período del año 2024-2025. Las UTE en Situación de Sequía Prolongada pasan de ser 1 en marzo de 2025 a ninguna en marzo de 2026. En cuanto a las Unidades Territoriales de Escasez, el carácter húmedo del invierno y el tren de borrascas durante los primeros meses de 2026 han permitido una importante recuperación en relación con la disponibilidad de los recursos hídricos. Las UTE en situación de Emergencia pasan de 6 en enero de 2026 a tan solo 1 en marzo del mismo año. La población afectada por la situación de escasez pasa de 783.056 en enero de 2026 a 477.452 en marzo. Esta situación es significativamente mejor que el mismo período durante el año 2024 durante el cual 8 UTE se encontraban en situación de Emergencia, llegando a afectar a más de 2 millones de personas.

El mapa de la escasez y su relación con los abastecimientos urbanos de la España peninsular (Figura 9) dibuja los principales escenarios en la cuenca del Guadiana en Castilla La Mancha. En estas zonas hay una creciente preocupación por el impacto derivado del aumento de la demanda, principalmente relacionada con la agricultura.

Figura 9. Muncipios en zonas en situación de emergencia por escasez. Diciembre de 2025. Elaboración propia a partir de los datos obtenidos del MITERD y las distintas Confederaciones y administraciones hidráulicas.

[1] No se han contabilizado los datos de algunas demarcaciones hidrográficas: Cantábrico, Galicia Costa, Cuencas Internas de Cataluña.

Situación de escasez en demarcaciones hidrográficas de la España peninsular

Se recoge a continuación una síntesis de las principales zonas de emergencia por escasez.

Demarcación del Guadiana

En la Demarcación del Guadiana la UTE  Mancha Occidental, que se ubican entre Ciudad Real, Albacete y Guadalajara, se encuentran actualmente en situación de emergencia. De acuerdo con el PES de esta demarcación, la gran parte de la demanda de agua en estos territorios está asociada al uso agrícola.

  • En la zona del Consorcio de Campo de Calatrava (36.400 habitantes), el embalse lleva en situación de emergencia desde marzo 2020, sin haberse resuelto totalmente el problema, incluso tras la activación de los pozos de sequía.
  • El embalse de la Vega del Jabalón acumula 16 hm3 mientras que el embalse de Cabezuela acumula tan solo 25 hm3 en marzo de 2026.

Las precipitaciones y borrascas durante los primeros meses de 2026 han favorecido una recuperación general de los recursos de la cuenca alcanzando el 86,7 % de su capacidad actual, un aumento importante comparado con el año 2024 donde alcanzaba el 66,7 %. La disponibilidad de recursos finales de marzo de 2026, supera la media de los últimos 5 años que alcanzaba un 42,9 % y la de los últimos 10 años de 49,8 %.

 

6. Situación de la sequía en los abastecimientos urbanos

Fuera del ámbito directo de aplicación y cobertura de los Planes Especiales de Sequía de las distintas demarcaciones hidrográficas, continúan produciéndose situaciones de escasez de recursos hídricos en determinados sistemas de abastecimiento urbano que, en contextos concretos, pueden derivar en alteraciones del servicio o restricciones puntuales del suministro.

Durante el primer trimestre de 2026 se registró una mejora hidrológica significativa a escala estatal, favorecida por un invierno húmedo en buena parte de la Península. Sin embargo, los indicadores oficiales de escasez siguieron identificando focos territoriales de vulnerabilidad, especialmente en las Islas Baleares, la cuenca del Júcar y en el interior de la demarcación del Guadiana, donde persisten problemas estructurales asociados a la dependencia de acuíferos y a la elevada presión sobre los recursos.

Desde una perspectiva territorial, el análisis del segundo trimestre del año hidrológico 2025-2026 muestra una serie

  • En Baleares, las reservas aumentaron durante el invierno, pasando del 51 % en enero al 58 % en febrero, aunque descendieron al 54 % en marzo. A finales del trimestre, el 60,7 % del territorio permanecía en prealerta y el 10,2 % en alerta, lo que refleja una situación de mejora coyuntural, pero de persistente fragilidad. La respuesta institucional —ampliación y nuevos proyectos de desalación, así como soluciones de almacenamiento y recarga en Ibiza— evidencia que el abastecimiento urbano insular sigue condicionado por una escasez estructural.
  • En la demarcación del Guadiana, la mejora de embalses convivió con la permanencia de escenarios severos de escasez en la cuenca alta. Mancha Occidental y Jabalón-Azuer continuaban en emergencia a finales de febrero, mientras que Alange-Barros abandonó la alerta durante el trimestre. Aunque no se identifican episodios de desabastecimiento urbano, la persistencia de la emergencia en ámbitos dependientes de aguas subterráneas indica una vulnerabilidad relevante ante futuros periodos secos, especialmente en Mancha Occidental.
  • La comarca de la Marina Baixa se sitúa entre las pocas zonas de España que sigue en alerta por escasez de agua pese al tren de borrascas. A pesar de las lluvias del inicio del año hidrológico, esta zona acumula un déficit pluviométrico desde el 2023. La situación climática, unida a la alta presión sobre los recursos hídricos por el sector turístico de la comarca, dificulta la recuperación de las reservas.

Al igual que en el anterior informe, las situaciones de escasez actuales no están generando, de forma generalizada, incidencias graves sobre los sistemas de abastecimiento urbano en la España peninsular y las Islas Baleares. Sin embargo, el análisis territorializado identifica espacios claramente tensionados, especialmente en el litoral mediterráneo oriental, determinadas áreas del Guadiana interior y las Islas Baleares, donde confluyen factores estructurales de disponibilidad limitada, alta dependencia de recursos subterráneos y picos estacionales de demanda asociados al turismo o a usos agrarios intensivos.

 

Figura 10 Mapa de la escasez de recursos hídricos y zonas con problema de suministro en marzo de 2026. Fuente: Informe de seguimiento de la sequía MITERD y elaboración propia

 

7. Riesgos vinculados a inundaciones

El primer trimestre de 2026 estuvo marcado por una sucesión de borrascas y episodios de inestabilidad que convirtieron el periodo en uno de los más relevantes de los últimos años en términos de riesgo de inundación. Enero fue, según AEMET, el mes más lluvioso del último cuarto de siglo en la España peninsular, y febrero mantuvo un carácter muy húmedo, generando un contexto de elevada saturación del suelo y de las cuencas.

En este marco, los episodios más significativos fueron la borrasca Francis a comienzos de enero, con impactos destacados en el Campo de Gibraltar; la secuencia atlántica de finales de enero y febrero, cuyo episodio más crítico fue Leonardo, con lluvias extraordinarias en Andalucía y Extremadura, evacuaciones masivas, daños en infraestructuras y desembalses; y, finalmente, la borrasca Therese en Canarias a finales de marzo, que dio lugar a emergencias por inundaciones pluviales, desbordes de barrancos y presas y un volumen muy elevado de incidencias.

Entre los casos de referencia del trimestre destacan Grazalema y la vega del Guadalete en Andalucía, por la combinación de lluvia extrema, crecidas y afección territorial; el Guadalquivir a su paso por Córdoba; y Gran Canaria, Tenerife y La Gomera durante Therese, donde la peligrosidad meteorológica se tradujo en impactos hidrológicos y urbanos muy significativos.

De los distintos episodios, la borrasca Leonardo, en continuidad con Marta, Nils y Oriana, fue, con claridad, el episodio central de este trimestre. Protección Civil alertó de lluvias intensas y extraordinariamente persistentes, con acumulaciones previstas de 200-250 mm en 24 horas en Grazalema, Serranía de Ronda y entorno del Estrecho, y con “significativo impacto hidrológico aguas abajo” en las vertientes atlántica y mediterránea andaluza. Los datos de la AEMET señalan que este episodio fue el más crítico de toda la secuencia de borrascas y fija el récord de 577 mm/24 h en Grazalema como el dato extremo de referencia.

Los impactos oficiales fueron muy severos: más de 12.400 personas desalojadas, 150 carreteras afectadas, suspensión de tráfico ferroviario en líneas clave, daños en centros educativos y sanitarios, afección a explotaciones agrarias y necesidad de desembalses controlados para preservar la seguridad de las infraestructuras.

La UME actuó entre el 4 y el 14 de febrero en múltiples provincias andaluzas y en Ciudad Real, con misiones de achique, rescate, contención, recuperación de vialidad y vigilancia de cauces.

Casos de referencia prioritarios

  • Grazalema (Cádiz): caso emblemático del trimestre por intensidad pluviométrica, récord oficial y evacuaciones. Un episodio de lluvia extrema llegó incluso a superar la capacidad natural del terreno y el subsuelo para evacuar las precipitaciones y la escorrentía, produciendo el colapso generalizado del acuífero sobre el que se asienta la localidad.
  • Vega del Guadalete entre Arcos – Jerez: concentró las inundaciones ligadas a la crecida del Guadalete y a desembalses provocando es desalojo de población, cortes de carreteras y afectaciones a infraestructuras como la EDAR de Jerez de la Frontera.
  • Córdoba / Guadalquivir: el Guadalquivir alcanzó niveles excepcionalmente altos y obligó al desalojo de cientos de familias en el entorno del aeropuerto.
  • Aznalcóllar (Sevilla): la intervención de la UME por riesgo de filtraciones de aguas contaminadas.

De manera singular, el efecto de las lluvias intensas y las inundaciones asociadas en la provincia de Cádiz ha quedado reflejado en el Informe de daños ocasionados por el tren de borrascas de finales de 2025 e inicios de 2026 en la provincia de Cádiz elaborado por AEOPAS. En este trabajo se ha evaluado el impacto de las borrascas sobresistemas de abastecimiento, saneamiento y depuración de la provincia de Cádiz, poniendo el foco en aquellos ámbitos donde la intensidad y persistencia de las precipitaciones han generado daños que comprometen la continuidad y la adecuada prestación de un servicio esencial de primera necesidad.

La afección simultánea sobre conducciones de aducción, captaciones, colectores generales, estaciones depuradoras, estaciones de bombeo, instalaciones electromecánicas y sistemas de control confirma el carácter estructural del impacto y la criticidad de los activos que vertebran territorialmente los servicios de agua urbana, tanto en ámbitos serranos como en sistemas litorales con condicionantes hidrológicos específicos.

En términos económicos, la estimación agregada de necesidades asciende a 8.510.500 euros, de los cuales:

• 6.208.500 euros corresponden al subsistema de saneamiento y depuración,
• 1.750.000 euros al abastecimiento en alta,
• y 522.000 euros a actuaciones transversales de carácter estratégico vinculadas a la planificación de la emergencia, la monitorización y la coordinación operativa.

Los distintos daños ocasiones por las borrascas ponen de manifiesto que la reconstrucción sin prevención perpetúa el riesgo y que seguimos reparando infraestructuras sin adaptar sistemas a eventos extremos cada vez más frecuentes. Es imprescindible un cambio de enfoque que nos permita avanzar hacia resiliencia y planificación preventiva.

Por último, la literatura científica reciente refuerza que el contexto climático está favoreciendo la intensificación de lluvias torrenciales y flash floods en el Mediterráneo occidental. Un artículo de Nature Communications sobre la DANA de Valencia de 2024 concluye que el cambio climático antropogénico intensificó la lluvia en 6 horas un 21 %, amplió un 55 % el área con más de 180 mm y aumentó un 19 % el volumen total de lluvia en la cuenca del Júcar; y un trabajo en JGR Atmospheres documenta la fuerte conexión entre ríos atmosféricos persistentes y precipitación extrema en la Península Ibérica. No sirven para “probar” los daños de 2026, pero sí para enmarcar técnicamente por qué episodios como Leonardo pueden ser cada vez más problemáticos.

Informes trimestrales

4º Informe / 2024-2025
3º Informe / 2024-2025
2º Informe / 2024-2025
1º Informe / 2024-2025
4º Informe / 2023-2024
3º Informe / 2023-2024

E-mail: info@aeopas.org

Dirección: Dr. González Caraballo 1. Edif. Porta Sevilla. Módulo 138. CP: 41020. Sevilla.

Telf.: 955 40 85 06

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