El movimiento internacional en defensa del agua pública, que nació en Canadá, se extiende por España con los proyectos en defensa de este Derecho Humano que ha desarrollado la Asociación Española de Operadores de Agua Pública (Aeopas) en Cádiz, Córdoba, Zaragoza, Medina Sidonia, Badajoz y Huelva.

El Proyecto Comunidades Azules fue creado por el Consejo de Canadienses y el Sindicato Canadiense de Empleados Públicos (CUPE) para dar a los municipios herramientas que les permitiesen tener una visión alternativa para el agua, basada en los principios del agua como un bien común y como derecho humano. Los municipios que se convierten en Comunidades Azules adoptan de esta manera resoluciones para reconocer el acceso al agua y al saneamiento como derechos humanos y desarrollan compromisos para mantener sus servicios de agua y saneamiento públicos. También se comprometen a la eliminación progresiva de la venta de agua embotellada en instalaciones y eventos municipales y a promover el agua del grifo en su lugar.

En Canadá, donde nace este movimiento, en la actualidad hay más de 30 Comunidades Azules. En 2013, Berna (Suiza) se convirtió en la primera Comunidad Azul que se creaba fuera de las fronteras de Canadá. Le siguieron ciudades como París y Berlín, que se han convertido en las Comunidades Azules más grandes del mundo; y continúan los esfuerzos para ver nacer nuevas Comunidades Azules en Alemania, Grecia e Irlanda.

En los últimos años, otras instituciones también se han sumado al proyecto Comunidades Azules, incluyendo instituciones universitarias y organizaciones eclesiales, como el Consejo Mundial de Iglesias, que representa a las congregaciones cristianas en 155 países. Para las universidades que se unen a la campaña, significa un mayor compromiso con la investigación de los problemas del agua desde una perspectiva de interés público.

Por otra parte, en el Estado español se han desarrollado iniciativas con objetivos similares a los de Comunidades Azules, como es el caso del proyecto Progrifo, impulsado por la Asociación Española de Operadores Públicos de Abastecimiento y Saneamiento (Aeopas), que reivindica el uso de agua de grifo, y en el que ya han participado varios operadores públicos (Giahsa, Emacsa-Córdoba, Medina Global, Aguas de Cádiz, Promedio-Badajoz) y ayuntamientos (Zaragoza).

Con este antecedente tanto Aeopas como la Red Agua Pública han considerado la conveniencia y oportunidad de apoyar el proyecto Comunidades Azules, en tanto que sus objetivos son plenamente coincidentes con reivindicaciones de los operadores públicos y de los movimientos sociales por la gestión pública del agua.